Mindfulness

Beneficios de la práctica mindfulness

Práctica mindfulness

Los beneficios del entrenamiento mindfulness están avalados por una serie de pruebas. Las investigaciones apoyan los cambios producidos tanto en la experiencia interior como la conducta externa. Además se hacen evidentes cambios en la función y estructura cerebral.

Efectos de esta práctica:

A nivel del cerebro:

Presentan mayor actividad en la zona prefrontal izquierda, las personas contentas y relajadas habitualmente.  Davidson junto a Jon Kabat-Zinn entrenaron a un grupo de trabajadores de una empresa tecnológica. Sin experiencia de meditación, con un programa intensivo de ocho semanas. Mientras escogían un grupo control que no realizaba el entrenamiento. Ambos grupos de principio partían con una mayor activación de la zona derecha. Pues bien, al finalizar la práctica, los que habían practicado el mindfulness, además de comunicar una mejora en su estado anímico, presentaba un incremento notable de activación en la zona prefrontal izquierda.

Inmunológicos:

Meditadores y no meditadores, los mismos sujetos del estudio anterior,  recibieron una vacuna anti gripal. Entre la 4ª y la 8ª semana de la administración de esta vacuna, se midieron los niveles plasmáticos de anti cuerpos de todos. Se encontró que aunque todos experimentaban aumentos en dichos niveles. Los sujetos pertenecientes al grupo de meditadores tuvieron incrementos de forma significativa, mayores que los del grupo control. La meditación potenciaba por tanto, la producción de anti cuerpos. Hoy al menos está validada la influencia del mindfulness en la producción de anti cuerpos.

Atención plena

Atención plena

 En la estructura del cerebro:

Con la edad, la corteza del cerebro adelgaza, lo que provoca una pérdida de materia gris considerable. La línea de investigación, llevada a cabo por la doctora Sara Lazar, demuestra la existencia de cambios estructurales en el cerebro con la práctica de la meditación.

Los resultados apuntan a que las personas que han practicado mindfulness un tiempo considerable, no tienen más materia gris. Además, sus cerebros también se encogen menos con la edad y las conexiones neuronales se mantienen más fuertes durante más tiempo. Esto significa que las neuronas podrían transmitir mejor las señales eléctricas. Los resultados sugieren que los que meditan a largo plazo tienen las fibras de la materia blanca que son más numerosas, más densas o mejor aisladas por todo el cerebro. Y que el declive normal relacionado con la edad del tejido de la materia blanca se reduce de manera considerable en los practicantes activos.

Efectos en los neurotransmisores:

A partir de los estudios anteriores, Lazar y su equipo también obtuvieron datos acerca de un neuro transmisor esencial, la serotonina, regulador de los estados anímicos. Descubrieron unos cambios significativos en la parte del tronco encéfalo implicada en la producción de serotonina. Esta zona se volvía más densa al cabo de tan solo ocho semanas de práctica de mindfulness. Y el aumento era mayor en sujetos que hacían más práctica. Coincidían éstos con los que referían mayor incremento en la sensación de bienestar.

Psicológicos:

Estos cambios en la estructura y función del cerebro apoyan lo que los practicantes de mindfulness vienen atestiguando desde hace miles de años. La práctica cambia el funcionamiento de nuestra mente y la percepción de la vida. Mejora la sensación de bienestar, calma, equilibrio y la capacidad de afrontar la vida de forma satisfactoria. A nivel de psicología, la práctica de mindfulness genera múltiples beneficios. Se manifiestan, tanto a nivel de auto percepción general del individuo como en el desarrollo de las habilidades especificas. Un resumen de las principales aportaciones relativas a la práctica meditativa de mindfulness según Siegel, y que tienen un impacto positivo en el bienestar general son:

Aportaciones

• Desarrollo de la capacidad para observar los pensamientos, las emociones y las sensaciones corporales tanto las negativas como las positivas, sin dejarse llevar por las reacciones automáticas que estas provocan.

• Aceptación de la propia experiencia, lo que facilita la detección temprana de las señales físicas, emocionales y mentales relevantes a la hora de prevenir las situaciones conflictivas o potencialmente “peligrosas”, como pueden ser por ejemplo, los síntomas físicos del estrés.

• Progreso de la capacidad de auto rregulación emocional. Se define como el proceso mediante el cual los seres humanos establecemos las metas, los objetivos y los logros. Evaluamos nuestro comportamiento propio en función de los planes que nos hemos trazado, en un contexto de retro alimentación constante.

Impacto positivo

• Disminución de la tendencia a la “rumiación”. Tendencia a “quedarse pegado” en los pensamientos negativos. Esta es una causa de recaídas en la depresión, se observa también en los estados de la ansiedad y el estrés.  Responsable de incrementar los niveles subjetivos de malestar y con él, la vulnerabilidad de la persona. Y la posibilidad de cronificar las respuestas disfuncionales ante las situaciones cada vez más inocuas. Mediante la práctica de la atención plena el “canal” de la conciencia se entrena para ser “llenado” con los datos provenientes del momento presente. Inhabilitando el circulo vicioso de la rumiación, lo que tiene un efecto positivo en la disminución de los patrones automáticos vinculados a la depresión, la ansiedad y el estrés.

• A través de su validación empírica, los estudios sugieren que la práctica meditativa ayuda en el tratamiento de los distintos desórdenes. Por ejemplo: los trastornos psicosomáticos, ansiosos y de la conducta alimentaria. Ayudan a reducir las puntuaciones de la ansiedad y la depresión. Los tratamientos basados en mindfulness han sido eficaces también, en la disminución del malestar psicológico. Aumentando el grado subjetivo en que los pacientes consideran haber alcanzado sus objetivos terapéuticos.

Envejecimiento celular:

También a nivel celular podemos encontrar los cambios relacionados con la práctica del mindfulness. Los cambios psicológicos positivos que ocurren durante la meditación, provocan una mayor actividad de la telomerasa.

Los telómeros son secuencias de ADN al final de los cromosomas, que tienden a hacerse más cortas cada vez que la célula se divide. Cuando alcanzan una longitud por debajo de un valor crítico, la célula ya no puede dividirse de forma apropiada y termina muriendo. La telomerasa es una enzima que puede re construir y alargar los telómeros.

Este estudio es el primero en ligar el bienestar psicológico con los niveles más altos de telomerasa. Una enzima que es importante para la salud a largo plazo de las células. Parece ser que la meditación mejora el bienestar psicológico. Estos cambios son los que están relacionados con la actividad de la telomerasa en las células inmunitarias, con el consiguiente potencial de promover la longevidad en esas células.

Fuente. Escuela Transpersonal

Psicología Montesol

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